Cualquier local que dispone de una circulación importante de clientes está al albur de cualquier incidencia. Los hoteles en particular tienen una idiosincrasia especial que se ha de tener en cuenta a la hora de confeccionar una póliza.
Las compañías, corredores y aseguradores, ya suelen disponer de unos condicionados pensados para ellos, pero hemos de tener en cuenta todos los detalles para que no se nos escape nada.
Para asegurar un hotel, como primera herramienta fundamental y pilar del contrato que queramos realizar, hemos de disponer de una valoración. Con ella, podremos asegurar con tranquilidad, en el convencimiento de que las discrepancias con los peritos de cía serán mínimas en el momento de calcular el valor, en el caso de un siniestro.
Para asegurar bien un hotel, hemos de incorporar en el contenido, todo el mobiliario del Hotel, tanto de las zonas comunes como de cada una de las habitaciones. Hemos de saber definir correctamente las instalaciones, para poder incorporarlas bien en continente, bien en contenido.
Para asegurar bien un hotel, dentro del valor de contenido hemos de incluir todo el ajuar, tanto de la cocina, como del comedor, como de las habitaciones, ya que suele ser un volumen importante del capital de contenido a asegurar.
Otro de los capítulos que se ha de tener en cuenta, es el calculo de los capitales para las existencias, ya que en situaciones particulares, eventos, bodas, etc, estas pueden estar por encima de lo que teníamos en contrato. Incluso muchas veces, pasamos por alto el importante valor que puede llegar a tener una buena bodega.
Se han de tener en cuenta también:
- Ajuar y enseres de los clientes del hotel.
- Robos y hurtos en cajas y fuera de cajas.
- Robo de un vehículo o de su contenido en el vado del hotel, ya que se entiende que en ese momento el hotel tiene la custodia de ese vehículo.
También habríamos de tener en cuenta otras circunstancias dependiendo de las características del servicio hotelero.
Llámanos, estarás más seguro.
