El contrato del seguro
Un seguro es un contrato entre un particular o empresa y una compañía de seguros.
Este contrato se basa en un documento que el asegurado recibe y firma en el momento de la contratación. Las partes, cliente y aseguradora, se vinculan a este contrato.
El contrato del seguro solo se lee cuando hay que utilizarlo, en el momento del siniestro, y es entonces cuando llegan las situaciones no esperadas, sorpresas que a menudo no colman las expectativas que creíamos nos ofrecía el contrato que habíamos firmado y pagado.
El seguro lo contratamos con un agente o corredor, o quizás la misma cía de seguros, pero en el momento de utilizarlo, en el siniestro, no lidiamos con él, sino con el perito, y éste basa su peritación sobre la letra pequeña del contrato y la ley del seguro.
Es importante que a la hora de contratar un seguro nos asesoremos por un perito además de un corredor o agente.
El primero nos ofrecerá una asesoría sobre si estamos bien o mal asegurados, o al menos nos aclarará las certidumbres e incertidumbre de lo que vamos a firmar.
El segundo nos conseguirá la mejor cía y al mejor precio para hacerlo. Desde este blog iremos exponiendo lo que nuestra experiencia nos permite pasar del mundo de la incertidumbre al mundo de la certidumbre. No nos olvidemos que el seguro es una herramienta para asegurar lo imprevisible.
Nuestro trabajo es reducir la incertidumbre de lo imprevisible. Seguidnos,